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PUNTO DE CONVERGENCIA

Página del editor

"CORREO DE SALEM"

Colaboración de

EDUARDO GONZALEZ VIAÑA

"CRONICAS DESDE LIMA"

Colaboración de

JOSE LUIS MEJIA

 

 

 

 

 

Terrorismo

 

 

El pasado mes de septiembre, será recordado por mucho tiempo, debido al impacto emocional que los acontecimientos han grabado en la historia de la humanidad.

 

Para muchos es aun inverosímil e inexplicable el atentado terrorista perpetrado contra las torres gemelas del que fue el "World Trade Center". Nuestros conceptos sobre lo moral y lo religioso, no conciben el extremado fanatismo de quienes invocando a su dios ALA; realizan actos tan inhumanos.

 

Pero no sólo el "terrorismo", cometido por este tipo de grupos religiosos, puede minar los cimientos de una sociedad. Ya vemos, gracias a la llamada "globalización", que en otras partes del orbe; coexisten otros modelos que tienen mucho en común.

 

Si terrorismo viene de terror, también es "terrorista" aquel que mata un lider político, para mostrar o demostrar la seguridad de su causa. ¿Acaso no se puede llamar también "terrorista" a quien roba, viola o cercena una vida recién en proceso?

 

¿Y cómo se podría denominar o llamar a los políticos que abusando del estado emocional de un pueblo, lo engañan en campañas proselitistas y una vez encumbrados en el poder, dan rienda suelta a sus verdaderos instintos: abuso, ambición, demagogia? ¿Acaso no es esa también una forma de crear terror?

 

Creemos que el mundo entero debe hacer una examen de conciencia; sobre todo aquellos en quienes recae el derecho adquirido en una justa elección, para gobernar el destino de los pueblos u organizaciones religiosas; porque son esos malos gobernantes y líderes los que están motivando la rebelión de los menos favorecidos y si esos -repetimos-, menos favorecidos han sido y son mantenidos en el abandono y la ignorancia, ¿Cómo se pretende entonces querer entender sus reacciones?

 

El "terrorismo" en el mundo, tiene muchas facetas y no sólo se da en el abuso de los dirigentes políticos o religiosos; también se da en las sociedades. Siembra terror tanto el policía que abusa como el maestro que no enseña o el padre que no ampara su familia.

 

El "terrorismo" está latente en quien no ama su Dios. En quien jura su santo nombre en vano; en aquel que no ama a sus padres; odia al prójimo, mata, viola; en fin, quien no sigue la ley divina que se nos ha legado.

 

Sabemos que es difícil mantenerse sin pecado, pero podemos tratar lo mejor posible. Tal vez así, podamos ir cambiando algo que sirva de ejemplo a las futuras generaciones.

 

 

 

Luis A. Ramírez

Editor

1 de octubre, 2001